Una start-up israelí presentó un revolucionario fungicida de aceite de tomillo

Las plagas son un enorme problema para la industria agrícola. Se estima que destruyen hasta el 40% de los cultivos globales anualmente, generando pérdidas de $220 mil millones y el uso excesivo de pesticidas químicos.

Para mitigar el efecto de las plagas, los productores utilizan una gran cantidad de estos químicos, que tienen efectos muy negativos sobre el suelo a largo plazo. Eventualmente, es difícil que no terminen dañando futuros cultivos, la producción de ganado, e incluso también fuentes de agua cercanas.

Es por esto que BotanoHealth, una startup israelí, trabaja en la búsqueda de productos alternativos para controlar esa situación. El aceite de tomillo, con su compuesto timol, actúa como agente antimicrobiano natural. A diferencia de otros productos, el pesticida israelí utiliza nanotecnología para lograr una distribución uniforme del aceite en las plantas sin aumentar la concentración. Esto lo hace más económico y efectivo.

Este fungicida cumple con los estándares de seguridad de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). Y además, ha sido aprobado por el Instituto de Evaluación de Materiales Orgánicos.

Yaniv Kitron, cofundador y CEO de la empresa, afirma que el spray BH-B utiliza los «mismos productos que la gente usa en sus jardines. Vimos que el eslabón perdido era llevar esos ingredientes seguros a la agricultura”.

Fuente: Aurora Israel.



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