Juegos Macabeos 2026: atletas juveniles se preparan pese a la incertidumbre por la guerra

Juegos Macabeos 2026: atletas juveniles se preparan pese a la incertidumbre por la guerra

Los atletas de los Juegos Macabeos 2026 ya entrenan con intensidad para una de las competencias deportivas más importantes del calendario judío internacional, incluso en medio de la incertidumbre generada por un nuevo contexto de conflicto en Medio Oriente. Tras la postergación del evento en 2025, jóvenes deportistas de distintos países redoblan esfuerzos con la expectativa de que el torneo finalmente se realice este año en Israel.

Conocidos como las “Olimpíadas judías”, los Maccabiah Games reúnen a más de 10.000 atletas de alrededor de 80 países y abarcan unas 45 disciplinas. La próxima edición está programada para comenzar el 30 de junio, aunque el clima geopolítico sigue siendo un factor de incertidumbre.

Para muchos de estos jóvenes, el año adicional de espera no solo implicó más tiempo de preparación física, sino también una profundización en su identidad y sentido de pertenencia.

Entrenamiento, identidad y resiliencia

La cancelación de la edición 2025, debido a un recrudecimiento de la violencia en la región, fue un golpe inicial para los atletas. Sin embargo, con el paso del tiempo, ese revés se transformó en una oportunidad.

Aiden Barnea, futbolista de 17 años, destacó que el proceso de entrenamiento ya tuvo un impacto significativo: no solo mejoró su rendimiento deportivo, sino que también fortaleció su orgullo como joven judío en un contexto internacional marcado por tensiones y debates polarizados.

En la misma línea, el basquetbolista Ariel Zeltzer subrayó la importancia simbólica de competir: “Es muy significativo poder unir mis dos compromisos más importantes: el básquet y Israel”. Para él y sus compañeros, representar a Estados Unidos en este evento trasciende lo deportivo.

Ambos atletas mencionan como referente al jugador de la NBA Deni Avdija, a quien ven como un modelo de excelencia y representación judía en el deporte de alto nivel.

La experiencia de preparación también fue clave para otros deportistas, como el lanzador de béisbol Josh Mandel, quien aseguró que la postergación le permitió comprender que la competencia “es más grande que el deporte”. En su visión, el evento representa una oportunidad para fortalecer la unidad comunitaria frente al antisemitismo

Un evento deportivo atravesado por el contexto global

Más allá del entusiasmo, el contexto internacional sigue presente. La posibilidad de viajar a Israel genera dudas en algunos entornos familiares, especialmente por cuestiones de seguridad. Aun así, muchos atletas mantienen firme su decisión de participar.

Sydney Wetstein, jugadora de hockey sobre césped de 15 años, reconoció que algunos miembros de su familia expresaron preocupación, pero aseguró que eso no afectó su motivación. “Estoy más emocionada que nunca”, afirmó, destacando que entrena todos los días con el objetivo de llegar en su mejor nivel.

El torneo, que dura aproximadamente 15 días, tiene una carga simbólica que va más allá de lo competitivo. Desde su creación en 1932, los Juegos Macabeos han funcionado como un espacio de encuentro, identidad y resiliencia para comunidades judías de todo el mundo. Tras la interrupción provocada por la Segunda Guerra Mundial, el evento se consolidó desde 1950 como una plataforma global.

De acuerdo con coberturas de la agencia Reuters, el impacto de los conflictos internacionales en eventos deportivos ha sido cada vez más visible en los últimos años, afectando tanto la organización como la participación de atletas. En este sentido, los Juegos Macabeos no son la excepción, ya que combinan deporte, identidad y geopolítica.

A pesar de todo, los jóvenes deportistas mantienen el foco en la competencia. “Vamos a estar aún más motivados para ganar esa medalla de oro”, expresó Zeltzer, reflejando el espíritu de superación que atraviesa a los participantes.

Cierre

El camino hacia los Juegos Macabeos 2026 atletas muestra cómo el deporte puede convertirse en un espacio de resistencia, identidad y comunidad en tiempos de incertidumbre. Mientras el mundo observa la evolución del conflicto en Medio Oriente, miles de jóvenes continúan entrenando con la esperanza de competir y representar algo más grande que ellos mismos.

Más allá de si el evento se desarrolla según lo previsto, el proceso ya dejó una huella profunda en quienes participan: una combinación de esfuerzo, orgullo y pertenencia que trasciende cualquier resultado deportivo.

Fuente: Aurora Israel



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